¡Presentamos la imagen gráfica de nuestra 23 edición! La propuesta parte de la pantalla contemporánea como una placa Petri, un espacio de acumulación de residuos visuales donde las imágenes mutan y proliferan. Frente a la estética limpia prometida por los algoritmos, la nueva identidad reivindica el error, la contaminación y las márgenes como espacios de resistencia cultural. A través de colores fluorescentes y referencias a los hongos como redes subterráneas de conexión, la imagen dialoga con la energía del verano y con la idea del festival como lugar de encuentro colectivo.